| Videoclubes, Todo a Cien e Inmobiliarias |
|
| Written by Roberto Saralegui | |
| Tuesday, 25 September 2007 18:16 | |
|
"Why do all good things come to an end?"
Recuerdo haber visto folletos de aparatos de los diferentes fabricante; era cuando aún estaba abierta la guerra entre los formatos (VHS, Betamax y el menos conocido Video 2000 de Philips), pero eso es otra historia y será contada en otra ocasión. Al poco tiempo de llegar los reproductores de vídeo a casa, empezaron a surgir los videoclubes. Todo el mundo se lanzaba a alquilar películas (será que había muchas y todas eran muy buenas, aunque esto último lo dudo), se pasaban las copias unos a otros, y en muy pocos años había un videoclub en cada manzana. No podías dar un paso sin tropezarte con uno de ellos. ¿Qué pasó? Simplemente, el mercado impuso su lógica. Tras el momento cumbre, llegó la saturación. Aparecieron nuevas formas de diversión (las videoconsolas), los cines mejoraron en calidad (sonido Dolby Digital y similares), llegaron las cadenas de televisión privadas, que pelearon por ofrecer buenos contenidos, y a finales de los años noventa la descarga de películas por Internet acabó por rematarlos. Había demasiados videoclubes para la cantidad de gente que estaba dispuesta a alquilar. En términos económicos, había sobreoferta. Casi todos ellos han cerrado. Los pocos que hoy sobreviven pertenecen a grandes grupos o han conseguido una combinación que los hace rentables, como por ejemplo: alquiler de películas + venta de chucherías y palomitas para comer durante la película + venta de periódicos y revistas, de modo que se aproveche el hecho de que la tienda abre los sábados y domingos para que cuando uno devuelve la película, compre el periódico. O que al comprar el periódico, acabe alquilando una película para el fin de semana. Pero, en términos generales, si uno se da un paseo por cualquier barrio de una ciudad media, es difícil encontrar un videoclub. Digo que últimamente me he acordado mucho de esta situación porque en estos dos últimos años, 2006 y 2007, cada vez que pasaba junto a una inmobiliaria tenía la misma sensación que en los años 90 junto a un videoclub: estaban por todas las esquinas, pero siempre vacíos. Se ha repetido el ciclo: Hace diez años, no había casi inmobiliarias. Aparecieron y en muy poco tiempo, se extendieron como setas. Hicieron mucho negocio. Y ahora les está llegando el cambio de ciclo. Bien es verdad que hay muchas diferencias: una pequeña inmobiliaria puede sobrevivir con unas pocas transacciones al año, dado el precio de un piso y la comisión que pueden obtener por su compra-venta, mientras que un videoclub necesita muchas transacciones (alquileres) para cubrir sus costes. Aún así, muchas de ellas están llegando al punto en el que no tienen suficiente volumen para cubrir sus gastos. Ya hemos tenido ejemplos de grandes agencias que han cerrado en 2007 la mitad de sus oficinas en España. Y muchas pequeñas están cerrando, aunque no salen en las noticias. ¿Y quiénes serán los siguientes? Mi apuesta va por las tiendas de "Todo a Cien", que también me las encuentro ahora una en cada esquina. Todo el mundo hemos estado comprando en estas tiendas. Algunas veces son productos de baja calidad, pero otras son similares a los de otras tiendas, y siempre más baratos. ¿Siempre? Me temo que ya no, hace poco me molesté en comparar el precio de algo tan sencillo como un bote de alcohol 96º. ¿Dónde era más barato? Sorpresa, 90 céntimos en el Todo a Cien y 66 céntimos en el supermercado. Si yo he hecho esta comparación, muchos otros también la harán. Y volveremos a comprar a los supermercados. Si los precios ya no son tan rompedores y tenemos un Todo a Cien en cada esquina ¿llegaremos a ver tiendas de Todo a Cien cerrando por cese de negocio? Mi apuesta es que sí. |
|
| Last Updated ( Wednesday, 26 September 2007 08:04 ) |